Inadvance utiliza cookies para ofrecer una funcionalidad superior y mejorar su experiencia en nuestro sitio. Si continua la navegación se considera aceptado esta política.

News

El sector del calzado en España

Hoy en día, el sector del calzado español constituye una industria muy dinámica y plural, en la que conviven distintos modelos y estrategias empresariales. La industria del calzado ha experimentado una importante transformación en los últimos años, que le ha permitido mejorar notablemente su nivel de competitividad y, en consecuencia, aumentar su presencia en los mercados globales, no sólo por precio, sino también por diseño y calidad. En el momento presente, el sector del calzado español puede caracterizarse en los términos siguientes:

 

Sector dependiente del consumo final. Por su naturaleza, el sector calzado es muy sensible a la coyuntura económica y a las oscilaciones de la demanda final. En los últimos tres años, tal y como ha ocurrido en general con las industrias manufactureras y en particular con las asociadas a la moda, el sector del calzado se ha visto muy afectado por la crisis generalizada del consumo y del comercio mundial.

Estructura empresarial atomizada. En el sector existen pocas empresas grandes y medianas, mientras que abundan las empresas de tamaño pequeño (menos de 50 empleados) y micro (menos de 10 empleados).

Negocio complejo. El calzado es un sector complejo y articulado, que se caracteriza por tener una cadena de valor muy fragmentada en la fase de producción, en la cual intervienen numerosos actores.

Sector orientado a la exportación. Durante el año 2009, las exportaciones del sector ascendieron a 100,3 millones de pares, contribuyendo en parte a amortiguar el daño producido por la caída de la demanda interna. A pesar de las dificultades de la economía global, el calzado español no ha perdido competitividad y se ha mantenido razonablemente estable en los mercados internacionales.

Reposicionamiento en los mercados exteriores. Actualmente, Francia e Italia se sitúan como principales compradores de calzado español; mientras que las ventas recientes en Estados Unidos han caído tanto en consumo como en valor. Aunque en el momento presente las ventas al mercado europeo siguen representando casi un 80% del total, el sector sigue orientándose a la diversificación de mercados y está siendo capaz de penetrar, lentamente pero con éxito, en el mercado chino de productos de alto valor.

Intensa competencia internacional. El entorno económico global para el sector es cada vez más competitivo debido a la continua aparición de nuevos entrantes con costes muy bajos. Para hacer frente a estos retos, las empresas españolas han mejorado mucho su competitividad mediante estrategias orientadas a la marca, la calidad, el diseño y moda, y la innovación.

Convivencia de diversos modelos de negocio. La necesaria adaptación de la industria a un nuevo escenario conformado por la globalización ha impulsado a las empresas a explorar nuevos modelos de negocio. La cooperación inter-empresarial y la multilocalización geográfica han sido las estrategias que más han influido en la diversificación de los modelos empresariales.

Fuerte crecimiento tecnológico. El calzado es un sector en continuo crecimiento tecnológico. Destacan las innovaciones en el seguimiento de las tendencias de mercado, el empleo de nuevos materiales, la optimización de los sistemas de logística y distribución, la realización de proyectos conjuntos con industrias y actividades conexas, así como la incorporación de tecnologías avanzadas de diseño y fabricación asistidas por ordenador.

Concienciación ambiental. Hoy en día, el calzado es un sector industrial bastante sensibilizado con los aspectos ambientales, que cumple con las normativas que le afectan. Así, responde a la importancia que el consumidor concede a estos aspectos.

En suma, la industria del calzado española está realizando esfuerzos importantes por mejorar sus niveles de competitividad, orientarse al cliente, abrir nuevos mercados y posicionarse en productos de alto valor añadido.